Aquí os dejo la historia que vivì aquellos dìas en Brasil.
Para mi fue una de las experiencias màs enriquecedoras que he vivido, no tanto por la ola en si, sino màs por el camino. Por la gente que me crucè.
Una vez màs, mil gracias a tod@s los que habéis querido acopañarme.
Muy pronto, estarè en ruta de nuevo.

Filmado por
Toninho Jahvali Júnior
Fotos:
Paulo Oliveira “Palicure image”

Captura-de-pantalla-2015-05-11-a-las-17.24.25-720x354

Read More

Ya ha pasado un tiempo desde que surfeè junto con mi amigo Cyrus Sutton en la que es considerada, si no la màs, un a de las olas màs largas del mundo.
Lleguè hasta sufear màs de dos minutos en una misma ola. Hasta que te duelen las piernas, y no puedes màs.

Chicama lineup

Aquì os dejo un edit que ha hecho Cyrus en su blog Korduroy.tv
Espero que os guste.

Pororca3-720x540

La semana que viene contarè en www.destinosudamerica.com mi viaje por la amazonìa , lo que para mì ha sido una de las historias màs increíbles que me han pasado en mi vida.
Un abrazo!
Besarkada bat!

Read More

pororoca1

Pororca3-720x540 En Macapá, expedición a surfear La Pororoca

Dicen los locales que la fortaleza que construyeron los colonos portugueses en Macapá, la hicieron tan grande y tan fuerte, tardaron tanto… que PARA cuando la terminaron ya estaba obsoleta.

Llegué a la ciudad de Macapá hará UNOS cuatro días con la ilusión de surfear La Pororoca.

La Pororoca no es una ola normal, est ‘tidal bore’, o ola de marea. una ola de río. Una sola ola con la energía de todo el mar que puedes surfear ENTRE 5 y 15 minutos. No como un Tsunami, pero algo más parecido a eso que a una ola normal, la que conocemos.

La única experiencia que he tenido con un ‘bore time’ fue ESTA, hace ya unos años, en Alaska.

Pero cuando llegué me di cuenta: aquí no es tan fácil. Hay que tener en cuenta que Macapá es una cuidad a la que solo se puede llegar por barco o avión, está aislada en medio de la Amazonia, en la orilla del río Amazonas. Y la Pororoca pasa lejos, muy lejos de aquí. No hay carreteras, es todo jungla. La única manera de llegar es por mar. Encima, esta ola puede tener una fuerza descomunal, se lleva árboles y tierra.

Pororoca significa en la lengua natal ‘gran estruendo’.

Tan pronto como llegué me di cuenta de que necesitaba una infraestructura para llegar hasta allí y surfear esa ola.

Lo primero que hice fue INSTALARME en un pequeño hotel, preguntar en las oficinas de viajes, a ver quién me podía llevar hasta allí. Nadie me daba respuesta, así que después de dos días buscando sin encontrar nada y teniendo en cuenta la peligrosidad de la ola, me planteé abortar la misión, abandonar el norte de Brasil e irme a surfear en el litoral de Sao Paulo.

Una vez más, la suerte vino.

Resulta que el dueño del hotel donde me estaba quedando, Jim, es uno de los pocos que surfean La Pororoca y se ha entusiasmado organizando una expedición al corazón de la Amazonia. No me puedo creer que en una ciudad de medio millón de habitantes, con cientos de hoteles, haya caído en el sitio adecuado, con la persona adecuada. Pero la suerte… una vez más.

Tienen barca y moto de agua, y ahora mismo vamos a salir en busca de la Pororoca. Una expedición de 5 días que tendremos que tratar con mucho cuidado.

pororoca-2

Conspirando con Jimy la expedición a la jungla.

El coeficiente de marea este 20 de marzo es el más grande en casi 20 años, así que la ola PUEDE ser gigante.

Puede ser pequeña también, no sabemos lo que nos vamos a encontrar, pero tenemos que tratarlo con mucho tacto, observarla desde tierra los primeros días antes de surfearla, y ver que posibilidades hay.

Ahora mismo voy a salir en esta misión.

Un abrazo a tod@s!

En la orilla del rio Amazonas

Read More

Os escribo desde Brasil, Macapà en la Amozonia, a puntito de salir en una expedición a la Pororoca, la ola de marea.
He hecho este pequeño edit de mis días felices en Pacasmayo. Un ola preciosa con un pueblo y una gente formidable.

Los comentarios son mios, y extraídos del los comentaristas del ùltimo WCT en Australia. Y es que así comento mis olas cuando estoy sòlo, editando en el ordenador.
Una vez uno soñaba con estar en el circuito mundial, cuando era pequeño.Y quedò en eso, en un sueño. En parte, mi mente no es lo suficientemente competitiva y sobre todo, por falta de talento, ya a estas edades ya no nos vamos a engañar… Pero la pasamos muy bien intentàndolo.
No queda nada de frustraciòn por aquello, solo un poco de pena. No por no haberlo conseguido, sino por la sensación de no haberlo intentado con todas mis fuerzas.
Que sirva de lección para estos, y los sueños que vendrán.

Una vez conseguí completar un aéreo revers. Estaba en Treslers California. Me salió así, muy natural. Tan natural que pareciò que me los hacia como churros.
Tan natural que ni siquiera levantè las manos. pensé en ese momento que podían estar grabàndolo, y disimulè, hice como si aquello fuera normal para mì. En cuanto me sumergí en el agua la celebrè ahí abajo yo solito. Levante las manos sin que nadie me viera. Nadie me lo vio, nadie me grabò, y lo que es peor, ninguno de mis compañeros me creyò…cabrones.
No tengo nada en contra de los claims, de hecho me parece una expresión muy sana, pero yo tuve una mala experiencia con un ‘claim’ en una ola, en Mundaka hace mil años. Hice el claim màs desastroso que se puede hacer, y quedò documentado.

Como hay diòs que cuando lo vi me dio tanta vergueza, tanta vergüenza… que desde entonces creo no he vuelto a hacer uno en mi vida.

En fin, falta de mentalidad, de talento… lo que sea. El camino me ha llevado aquí, y ahora estoy a punto de salir en barco a surfear La Pororoca.
Un sueño.

Os mando un abrazo fuerte y recordar, los que queráis podéis seguir los nuevos post en www.destinosudamerica.com.

Agradecer desde aquí a Otto, del Hostal Duke Kahanamoku, en Pacasmayo por haberme tratado como a un hijo, y a toda la gente que me encontré en allí por tremenda hospitalidad.

Otto
Otto amigo!!

Un abrazo fuerte a tod@s!
Besarkada haundi bat!
Amatxu eres la mejor, tengo ganas de comer tortilla de patata.

Read More

Read More

Desde la orilla del rìo Amazonia, Brasil, en dos días salgo en una expedición
a surfear la Pororoca.

Sencillamente quería hacer una aclaración respecto al anterior Post “EL DESCUBRIMIENTO DE LA CIUDAD INCA DEL SURF”, ya que bastante gente me ha escrito…
La verdad es que trataba de ser un “Mockumentary” o “falso documental”, o eso intentaba el director, actor y guionista (yo)… pero much@s no lo entendieron así, y no me extraña, ya que para el cine ha quedado claro soy un desastre… no tanto como actor, que logrè engañar a màs de uno.
No era mi intenciòn. Tratè de que fuera obvio que era todo ficticio, màs como una broma, así que me toca aclarar que:
No descubrì Machu Picchu, ni sus habitantes eran surfistas, ni me encontrè la mundialmente conocida ola de Chicama, ni hay alces en los Andes y no me comí setas alucinògenas. Lleguè en autobús, y caminè muy pronto a la cima…no iba sòlo, estaba con mis compañeros Cyrus Sutton y Cliff Endley… tampoco mi guía espiritual es el capitán Jack Sparrow…

También recalcar que en Machu Picchu, ni hay monos ni hay costa.

En principio la filmación-parodia iba a ser con una tabla de planchar que subì hasta Machu Pichu, pero como sabia que igual no me dejaban entrar con ella, llevaba una tabla de cartòn en la mochila por si las moscas. Efectivamente, los policías, entre risas, me quitaron la tabla de planchar, ya que decían haber visto muchas cosas en Machu Picchu, pero nunca una tabla de planchar.
Una vez dentro, estaba lleno de guardias que no me dejaban hacer la filmaciòn, lo cual me pareció absurdo, ya que hoy en día con el photoshop uno puede hacer lo que quiera…en cualquier caso, esto hizo el rodaje mucho màs divertido, ya que tenia que esconderme de la pasma para filmar, que me pisaba los talones…

Captura de pantalla 2015-03-15 a las 11.55.22 La tabla de planchar que no me dejaron meter.

Captura de pantalla 2015-03-15 a las 11.54.33 Plan B con tabla de cartón. La pasma me pisaba los talones…

El resultado fue este film casero, Mi fracaso de “mock”.

Os dejo aquí la definición de Mockumentary:
“El falso documental o mockumentary (mock: burla) es un género que imita los códigos y convenciones desarrollados por el cine documental en una obra de ficción”… “Es frecuente que los falsos documentales sean parcial o totalmente improvisados, bajo la premisa de que este estilo de actuación ayuda a sostener la sensación de realismo.”

Ahora estoy en Brasil, y a principios de esta semana que viene saldrá mi ultima edición en las olas de Pacasmayo, Perù (esta de verdad) que podréis ver en mi blog DESTINOSUDAMERICA.COM
.
Un abrazo desde el rìo Amazonas!!

Read More

Claramente en el Google Earth se veía que allí había una izquierda kilométrica, lo difícil sería llegar hasta ella. Mi plan consistía en escalar una montaña de más de 3.500 metros de altura y desde allí avistar la ansiada izquierda. No sabía lo que me iba a encontrar allí, pero en eso reside precisamente el espíritu de aventura, en la incertidumbre.
Pensé que cinco duros días de trecking por la selva amazónica serían suficientes para llegar a la cima de la montaña. Finalmente, la expedición me llevo nada más y nada menos que 22 días de supervivencia. Los víveres se me acabaron así que tuve que alimentarme a base de hongos y gracias a dios que alcance a cazar a un alce, de lo contrario igual no estaría aquí cómodamente tomando una taza de café, escribiendo lo allí acontecido.

También me siento con la obligación de nombrar a mis dos únicos compañeros y amigos en aquella odisea. Un libro de Jack London “El vagabundo de las estrellas” y la foto de mi guía espiritual que siempre llevo en la cartera, El Capitán Sparrow. Solo y sin ellos, nunca habría sacado fuerzas para llegar hasta allí.

Después de mas de tres semanas caminando, al fin llegué a la cima de la montaña y desde allí avisté por primera vez el mar. No podía creer lo que veían mis ojos. Una misteriosa ciudad, al parecer construida por la civilización inca, se alzaba ante la majestuosa izquierda. Aquella visión de la punta, aquellas ocho líneas de olas perfectamente encadenadas, fue lo más hermoso que he visto en mi vida. Por un momento pensé que aquel escenario, podía ser fruto de los delirios provocados por alguna seta alucinógena que había ingerido desesperadamente en el camino. Pero no, aquello estaba pasando y yo era el privilegiado de ser el único hombre en la tierra que tenía a dios ante mi.

Las civilizaciones pre incas e incas empezaron a surfear hace más de 5.000 años. Probablemente exploraban las costas para encontrar una legendaria izquierda “Mamape, la ola que nunca termina”.

Debieron de sentir lo mismo que yo cuando la vieron por primera vez.

Probablemente construyeron aquella ciudad en base a la ola, templo sagrado de los incas. Una civilización de surfistas que entendió el surf como una manera de conectar con la naturaleza y con dios. Autosuficientes, estos surfistas prosperaron durante siglos con lo justo y necesario.

Maldigo el día que llegó el malvado Pizarro con sus tropas castellanas y arrasaron con aquella gente. Lejos de buscar una experiencia religiosa o una conexión con el entorno, a Pizarro le movía “El Dorado”, montañas de oro. La codicia, una vez más, acabó con la armonía de una civilización utópica y me hace pensar que un mundo mejor es posible.

De qué le sirvió a Pizarro todo aquel oro, si murió como tod@s, sin nada. Sin embargo, la magia de la ola de Mamape sigue intacta por los siglos de los siglos.

Al fin y al cabo, nosotros nos vamos, y lo único que perdura es la naturaleza.

11059314_956304354387698_3398142860376730017_n

Read More

Chicama, Perú.

‘Mamape’, en lengua la originaria, es una ola mundialmente conocida por los surfistas por ser posiblemente la izquierda más larga del mundo. Sin embargo, no lo es tanto por ser el origen del surf. La historia de Chicama es fascinante.

Se dice que aquí empezó todo, nada menos que hace 5.000 años.

Siento una profunda admiración por aquellos surfistas, ya que para mí, subirme a un caballo de totora, ha sido como volver a empezar a hacer surf. Una cura de humildad.

Aquellos surfistas, también sabían lo que se siente al sobrevolar una ola y convertirse, por unos segundos, en pelícanos.

Captura de pantalla 2015-02-26 a las 12.30.52

Captura de pantalla 2015-02-24 a las 19.22.55

Captura de pantalla 2015-02-24 a las 19.23.02

Captura de pantalla 2015-02-24 a las 19.23.08

Captura de pantalla 2015-02-26 a las 12.35.28

Captura de pantalla 2015-02-26 a las 12.33.26

Captura de pantalla 2015-02-26 a las 12.32.30

Read More

DSC00217

Son las cuatro de la mañana y me he levantado para subir caminando a Machu Picchu. Quiero llegar de los primeros para poder verlo sin gente e imaginar por unos minutos lo que debió de sentir la persona que descubrió aquello.

Quedan 500 metros de desnivel para llegar a la cima. Me lleva una hora y cuarto de duro camino alcanzarla.

Ya he llegado. Está amaneciendo. Todo es muy confuso aquí arriba, la bruma y las nubes esconden y descubren intermitentemente las majestuosas montañas. Debe de ser el sitio más hermoso que he visto en mi vida. No hay viento y escucho el sonido del silencio.
Aprovecho ahora para sentarme en un roca y descansar, esperando a que esa nube descubra el rincón sagrado. No tengo prisa, la paz es casi perfecta.

Ahora la nube se desplaza y veo, por primera vez, la maravilla del mundo.

DSC00218

Todos las fotografías, reportajes y propaganda turística que me han traído hasta aquí no tiene absolutamente nada que ver con el indescriptible espectáculo que estoy viviendo, sintiendo, aquí, ahora. La ciudad entera está al descubierto y la energía que se respira es indescriptible. Machu Picchu, el santuario religioso, está delante.

Una sensación de profundo respeto por esta civilización me inunda por dentro. Cómo es posible que construyeran esta obra aquí, en este rincón aislado, lejos, muy lejos de todo lugar, de todo lo que nosotros, en nuestra civilización occidental, consideramos un lugar estratégico.

Alguien me dijo que uno siente como que los incas eran extraterrestres al llegar aquí, pero ahora tengo la sensación de que el extraterrestre soy yo. En este lugar todo es armonía, tranquilidad. Todo tiene sentido.

Esta gente vivía arraigada a la tierra, se alimentaba de la tierra. Venimos de una civilización donde nos autodenominamos ‘ciudadanos del mundo’ y nuestros hijos creen que los tomates crecen el supermercado… ¿extraterrestres? Nosotros. Aquí sí vivían ciudadanos del mundo.

Ahora mi mente se aleja en el espacio y tiempo para situarme en donde estoy. Y es que es fascinante pensar que el Universo se creó hace 14.000 millones de años, quién sabe cómo, llámalo dios, si es que te funciona…en él, se estima que hay 100.000 millones de galaxias (¡¡¡100.000 millones de galaxias!!!) compuestas por una inmensidad de estrellas, una de ellas, la nuestra.

El Sol, fuente de nuestra vida, se creó hace 5.000 millones de años, igual que la Tierra. Es decir, prácticamente ayer.

Después vino la vida, y el hombre, la civilización, hace tan solo unas horas.

Unos pocos minutos atrás (400 años, nada), los Incas, ciudadanos del mundo, hermanos nuestros, se vieron invadidos por nosotros, los europeos.

Y ahora estoy aquí, en el presente que ya se ha ido, observando esta magnifica obra con algo de nostalgia. Lo que queda de todo esto.

Mañana vuelvo a las costa, a surfear, que es mi pasión.

Viviré 100 años, máximo. Muchísimo menos que un granito de arena en esta escala, pero siendo consciente del gran privilegio que es estar viviendo, y disfrutando de esta maravilla que tengo delante.

Y me pregunto cuándo otras civilizaciones estarán visitando las ruinas de nuestras ciudades. Y me temo que pronto. En menos de un minuto.

Gracias a los Incas, a Machu Picchu por haberme hecho viajar. En el tiempo.

DCIM100GOPROGOPR0169.

Captura de pantalla 2015-02-22 a las 12.17.35

Read More

Peru 3

Tiene ganas de hablar. Está solo, y yo también.

-¿De dónde eres amigo?

-De Bilbao.

Él es un hombre de unos 30 años, delgado, alto, bien parecido. “De buena familia” diría yo, que no por eso tiene por que ser necesariamente buena.

-De Bilbao…

Repite y se ríe.

Y yo también me río. A veces unas pocas palabras y otro tanto de humor abren una puerta a la complicidad entre dos extraños.

Son las 11 de la noche y aquí estamos, dos desconocidos en la puerta de un pub de las cercanías de la plaza San Blas, Cusco, contándonos nuestra vida.

Yo soy algo así como un surfista documentalista que anda vagando por el mundo buscando olas, le digo, aunque no se si me entiende muy bien, no es fácil de explicar.

Y él abre con su historia. A pesar de su timidez, se ha apresurado a hablar conmigo, porque está sólo y necesita soltarlo. Yo ya he sentido eso antes..

Este hombre viene de Ecuador. Tiene un mes de vacaciones y se ha venido sólo a visitar la joya de Cusco, Machu Picchu, únicamente pensaba estar una semana, y pasar el resto de sus vacaciones con su familia y sus amigos allí, de vuelta en Ecuador.

Pero las cosas no siempre salen como uno las planea. Después de dos días en Cuzco, por alguna razón, la tarjeta de crédito no le funciona. No tiene dinero en metálico y nadie le da una respuesta sobre qué demonios está pasando con su tarjeta. No puede llamar, no tiene dinero para pagar el hostal, comida…Él pensaba que venía a Cuzco a por aventura, pero la aventura empieza cuando algo se tuerce…

Pide comida y, visto el problema, alguna buena alma cusqueña le hospeda gratuitamente en un hostal hasta que su situación se solucione.

¿Qué hacer ahora? Una persona acomodada, ahora sin dinero, sin solución.

¿Sin solución? Queda recurrir a la imaginación, a la creatividad.

Esta metido en una buena y no le queda otra que darle vueltas al coco… él sabe tocar la guitarra, tiene nociones básicas de música. Con 5 dólares que le quedan y regateando, consigue una pequeña flauta y aprende fácilmente a tocarla.

Se sienta en el suelo de una calle donde transitan los turistas y empieza a tocar la flauta,

a tocar la flauta…

Se siente ridículo, nunca se hubiera imaginando en aquella situación, sin embargo, las monedas empiezan a caer y se siente extraordinariamente bien. Se siente realizado.

Hoy, lleva 10 días haciendo música en la calle. Con el dinero que ha sacado ha podido pagar el hostal, la comida y llamar por teléfono a su casa.

Le he invitado a tomar una cerveza (que a eso sí me llega) en el pub donde, desde lejos y entre las estrechas calles de este barrio de Cusco, suena un grupo en directo. En los alrededores de San Blas, hay bastantes garitos donde grupos alternativos tocan temas clásicos de rock.

Este grupo estaba tocando en el pub mientras compartía la cerveza con mi nuevo colega. No me atreví a pedirle una foto, así que decidí fotografiar a la banda para recordar este momento.
Peru banda

Llega la hora de despedirse. Mañana salgo hacia Machu Picchu en bus.

Nos despedimos. Me desea buen camino:

– Espero que se solucione tu problema con la tarjeta.

– Yo me alegro de que no me haya funcionado.

Se le ve feliz y pleno, al menos hasta que su tarjeta vuelva a funcionar.

Buen camino amigo.

Ya ha amanecido.

Las calles de la ciudad de Cuzco toman vida desde muy prontito a la mañana. Es gracioso. La localización de Cuzco me recuerda a Bilbao, ”el bocho” rodeado de montañas.

A cada lado que mires, al final del todo, verás montañas selváticas.

Hay muchos turistas por las callejuelas. Aún así, Cusco tiene mucho de verdad.

Me encuentro con un mercado local en la plaza de San Blas, donde los originales compran e intercambian comida.

La música andina suena en una tienda de alpaca, y el vendedor me ha enseñado algunas palabras en Quechua, el idioma original que perdura en la cordillera.

Y es que estamos en el corazón de los Andes, en la selva amazónica, y yo estoy feliz pues mañana estaré en la antigua ciudad inca llamada Machu Picchu.
Peru 2

Peru 1

Peru 5

peru 7

Peru 6

Read More